Cuidar a un niño, acompañar a una persona mayor o ayudar a alguien con discapacidad también es trabajo, aunque muchas veces no se reconoce y mucho menos se recibe algún tipo de pago por ello; millones de personas realizan estas tareas todos los días y la mayoría son mujeres.
En México, 58.8 millones de personas requieren algún tipo de cuidado, desde niñas y niños hasta adultos mayores y personas con discapacidad, es decir que casi la mitad de la población necesita apoyo para realizar actividades comunes o requiere atención por su edad o condición.
La pregunta es si existe la cantidad necesaria de personas para antender a quienes necesitan algún tipo de apoyo y si se garantizarán las condiciones necesarias para remunerar su esfuerzo.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó el reporte Hacia una economía de cuidados en México sobre los recursos públicos que se destinarán a los cuidados a nivel federal. Además, el informe se publica en el contexto de que la Ciudad de México aprobó en mayo de este año, la iniciativa que establece la Ley de Cuidados, la cual busca reconocer esta tarea como un derecho y que no debe recaer la responsabilidad en las mujeres, sino también en el Estado.

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¿Cuál es el panorama sobre la implementación del sistema de cuidados?
El IMCO destaca que por primera vez, en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026, se proyectaron 466 mil millones de pesos para la consolidación de una sociedad de cuidados, los cuales equivalen a 4.6% del presupuesto total y al 1.2% del Producto Interno Bruto.
No obstante, esta institución considera que aunque se presupuestó esta cantidad, México deberá invertir casi el doble de dinero para crear suficientes servicios de cuidado para que las mujeres que dejan sus trabajos para cuidar a hijos o familiares, cuenten con lugares que les faciliten incorporarse al mercado laboral, como guarderías, centros de atención, servicios para adultos mayores, cuidados a domicilio, entre otros.
Además, el IMCO señaló que el presupuesto etiquetado para cuidados, no será específicamente para este fin, sino como recursos relacionados, pues de cada 100 pesos considerados para políticas públicas, solo 6.40 pesos se destinan al sistema de cuidados directamente.
Por ejemplo, cerca de 40 pesos de cada 100 se destinan principalmente a programas sociales, sobre todo la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, aunque este pago está relacionado con el bienestar de personas mayores, el IMCO señala que no necesariamente fortalece un sistema de cuidados, porque entregar un apoyo económico no crea infraestructura ni forma personas cuidadoras.
Es decir, que el dinero planteado para cuidados no es dinero nuevo, sino de los presupuestos destinados a las dependencias del gobierno se destinará una parte para este rubro.
¿Cuántas personas necesitan de cuidados?
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, 58.5 millones de personas requieren cuidados, lo que equivale 46% de la población, que se distribuyen: 17 millones de personas adultas mayores, 6.3 millones con alguna discapacidad o dependencia, casi 11 millones de niñas y niños menores de seis años y 25.3 millones de personas de 6 a 17 años.
La problemática de las personas que necesitan cuidados es que la población adulta mayor aumentará, pues en 2025 representaba el 9%, pero para 2025 será el 18%, mientras que lo índices de infancias disminuirán al pasar de 16%, en 2025, 11% en 2050.
Por lo que México necesitaría sumar alrededor de 5.5 millones de personas cuidadoras para alcanzar estándares internacionales de atención y cubrir la demanda actual de servicios.
¿Cuál es el ingreso de una persona cuidadora?
El informe del IMCO arroja que actualmente hay 31.6 millones de personas de 15 años y más que brindan cuidados sin recibir una remuneración económica, así como tres de cada cuatro son mujeres, y entre ellas, las madres asumen la mayor proporción seguido de las abuelas.
Por otro lado, existen 647 mil personas que se dedican profesionalmente al cuidado según la Encuensta de Ocupación y Empleo, y representan el 1% de la población ocupada a nivel nacional. De las cuales nueve de cada 10 son mujeres, trabajan 29 horas semanales y perciben un ingreso mensual de 8 mil 202 pesos.
El instituto explica que de acuerdo a las estimaciones del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), una persona cuidadora debería ganar 20 mil pesos mensuales para cubrir las necesidades básicas, cifra que representa 2.4 veces más lo que perciben en promedio y deberían trabajar un año y medio adicional para alcanzarlo.
También, el reporte muestra que aunque las mujeres representan la mayoría del personal de cuidado, sus ingresos suelen ser menores en comparación con los hombres; entre los principales empleos en los que se desarrollan son: 43% docente de educación preescolar, 41% en hogares y 16% en un establecimiento formal.
En cuanto a los hombres, ellos perciben ingresos superiores: 7.2% más entre docentes de preescolar y 27.5% más en establecimientos de cuidado; pero en los hogares el registro cambia ya que son las mujeres quienes ganan 16.1% más que los hombres.
El IMCO expone que aunque muchas personas cuidadoras tienen estudios profesionales, no todas tienen una carrera universitaria para realizar esta labor. En México, dos de cada cinco cuentan con educación superior, mientras que el resto tiene principalmente estudios de secundaria o preparatoria.
Estima que el área de cuidados tendrá una mayor demanda en los próximos años, pues acuerdo con el Reporte del Futuro del Empleo del Foro Económico Mundial, los empleos relacionados con cuidados serán de los que más crecerán en las próximas décadas y podrían triplicar el número de personas ocupadas hacia 2050, debido al envejecimiento de las personas quienes son las que requieren más apoyo.
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¿Qué se requiere para garantizar los cuidados en México?
El IMCO propone que el gobierno deberá de invertir en construir más espacios para las futuras personas mayores, como centros de atención durante el día, apoyo de cuidadores que visiten los hogares y espacios comunitarios donde puedan recibir acompañamiento.
Tomar modelos empleados a nivel internacional en los que países desarrollados destinan entre 1.5% y 2% de su Producto Interno Bruto a servicios de atención de largo plazo, además de contar con una red cercana a las personas para evitar que los servicios estén concentrados sólo en algunas zonas.
El instituto también plantea que la práctica de cuidados sea considerada una fuente de empleos formales y mejor pagados; y para alcanzar ese objetivo es necesario capacitar y certificar a las personas cuidadoras, garantizarles acceso a seguridad social y mejores condiciones laborales.
Este hecho ofrecería derechos laborales a quienes se dedican a los cuidados, lo cual permitiría la disponibilidad de servicios y facilitaría que más mujeres puedan incorporarse al mercado de trabajo.



