Lidiar de forma frecuente con personas conflictivas o que generan estrés podría tener consecuencias más profundas de lo que se pensaba. Un estudio científico reciente sugiere que este tipo de relaciones sociales negativas se asocia con un envejecimiento biológico acelerado, es decir, un desgaste celular que puede avanzar más rápido que la edad cronológica.
Te recomendamos: Tres de cada cuatro adolescentes desaparecidas en México pueden ser víctimas de trata y explotación, alerta estudio
La investigación
La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, analizó cómo estas interacciones influyen en la salud mediante indicadores celulares relacionados con el paso del tiempo. Los científicos identificaron que estos vínculos funcionan como factores de estrés crónico que afectan procesos fisiológicos clave.
Para ello, se analizó a más de 2, 000 adultos que respondieron cuestionarios sobre su entorno social y proporcionaron muestras biológicas para medir indicadores de envejecimiento.
Los científicos identificaron a las personas problemáticas como aquellas que “crean dificultades o hacen la vida más complicada”, y observaron una relación entre la frecuencia de estas interacciones y cambios medibles en el organismo.
Te recomendamos: SEP plantea regular el uso de celulares en escuelas ante riesgos para la salud mental
Los resultados
Los resultados mostraron que cada vínculo conflictivo adicional podría aumentar el ritmo de envejecimiento biológico en aproximadamente 1.5 %. En algunos casos, la edad biológica de quienes convivían con relaciones negativas era hasta nueve meses mayor que la de personas con redes sociales más saludables.
El estudio también señala que la presencia de relaciones negativas no es uniforme en la población. Factores como problemas de salud previos, experiencias adversas en la infancia o condiciones sociales específicas pueden aumentar la probabilidad de tener este tipo de vínculos estresantes.
Los autores concluyen que comprender el impacto de las relaciones sociales en el envejecimiento puede ayudar a diseñar estrategias de prevención en salud pública. Asimismo, destacan que fortalecer redes de apoyo positivas podría contribuir a reducir el desgaste biológico asociado al estrés interpersonal.


