¿Qué piensas cuando escuchas “Copa del Mundo”? ¿Leyendas del futbol? ¿Playeras de las selecciones? ¿Celebración y fiesta? Para algunos habitantes de la Ciudad de México —una de las principales sedes de la Copa del Mundo— el torneo también significa desplazamiento, gentrificación, disputas por el espacio público y exigencia de justicia. Pero hay otro hecho que no se puede olvidar: las protestas rumbo al Mundial 2026.
México hará historia al albergar tres Copas del Mundo. En junio próximo, el país recibirá 13 partidos, y el Estadio Azteca –hoy, Estadio Banorte– es el escenario inaugural y donde se disputarán cinco juegos, ahí, el grito de gol probablemente se verá opacado por consignas contra el “Mundial del despojo”.
Mientras el gobierno mexicano y la FIFA impulsan una narrativa de fiesta alrededor del torneo, colectivos de familias buscadoras, habitantes de colonias como Santa Úrsula Coapa y la Roma, trabajadoras sexuales y comerciantes de los bajopuentes de Tlalpan denuncian que el Mundial ejerce presión sobre quienes ocupan las calles.
“La pelota no se mancha”, dijo Diego Armando Maradona en una frase que se volvió mítica. Pero, ¿qué pasa cuando el Mundial visibiliza problemáticas sociales que contrastan con la imagen de celebración que se busca proyectar al mundo?
Introducción: Manifestaciones en los mundiales en México
En esta primera entrega te contamos cómo es que México logra ser el primer país en albergar tres Copas del Mundo. ¿Histórico? Sí. Pero este torneo también permite exponer problemáticas que afectan a amplios sectores de la población. Y no es la primera vez. En los torneos de 1970 y 1986 las protestas también se presentaron.
Capítulo I: Gentrificación en Santa Úrsula Coapa y La Roma
Te invitamos a conocer las historias de Natalia, Obrera CDMX, Alan y David, quienes nos cuentan cómo la gentrificación golpea colonias populares. Durante años, este fenómeno ha sido vinculado principalmente a colonias de la alcaldía Cuauhtémoc, pero el Mundial 2026 ha puesto a lugares como Santa Úrsula Coapa –al sur de la CDMX– en la lista de nuevos objetivos.
Capítulo II: Trabajadoras sexuales de Tlalpan
Las trabajadoras sexuales Montse, Sandra, Lorena, Karo, Flor Coral, Kimberly, Bárbara, Katia y Nefi son parte de la resistencia contra obras públicas, como la construcción de la Gran Ciclovía Tenochtitlán para recibir al Mundial 2026, un proyecto que ya modificó para siempre su zona de trabajo: la Calzada de Tlalpan.
Capítulo III: Comerciantes de bajopuentes de Tlalpan
En las historias de Laura, Elena, Ariana, Laura, María Antonia, José Luis. Jair y Jesús se cuenta una parte de la memoria de la Ciudad de México: los pasos a desnivel que cruzan la Calzada de Tlalpan, vía que te lleva directo al Estadio Azteca. Por más de 40 años, los comerciantes han sido el elemento vital de estos espacios, que hoy enfrentan la amenaza de un gobierno que promete “modernización” de cara al Mundial.
Capítulo IV: Madres de desaparecidos
“La pelota vuelve a casa”, pero ¿y los más de 133 mil desaparecidos en México? Nancy, Érika, Hortensia, Jaqueline, Vanessa y Joanna son el recordatorio de una crisis reconocida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En este Mundial, Raúl Jiménez, Gilberto Mora y otros astros del fútbol llenarán las pantallas de los aficionados, mientras las madres buscadoras tapizan la ciudad con las fichas de búsqueda de sus desaparecidos.
Investigación: Melissa Galván y Juan Pedro Salazar
Coordinación editorial: Antonio Hernández y José Luis Sanz
Coordinación de producción audiovisual: María José Vázquez
Producción: Francisco Castillo
Edición y animación: Eduardo Séptimo
Producción ejecutiva: Ruth Muñiz.



