El derrame de hidrocarburo que afectó a gran parte del Golfo de México se originó de una fuga de un ducto en inmediaciones de la plataforma Abkatun, en la zona de Cantarell, de Petróleos Mexicanos (Pemex), por lo que tres funcionarios de la paraestatal fueron separados del cargo, acusados de ocultar información.
Los tres funcionarios cesados fueron el Subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; Coordinador de Control Marino, y el Líder de Derrames y Residuos.
A su vez, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y Petróleos Mexicanos presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) para el deslinde de responsabilidades.
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En un primer momento, la presidenta Claudia Sheinbaum negó que el origen del derrame de hidrocaburo tuviera una fuga en la empresa estatal, pero solicitó que se integrara un grupo para investigarlo. El gobierno federal incluso lo atribuyó a chapopoteras naturales.
A su vez, ONG denunciaron que se ocultaba información y entraron en conflicto con el gobierno federal luego de que se les acusara de difundir información falsa.
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Las irregularidades para ocultar el derrame en el Golfo de México
Entre las irregularidades detectadas por el Grupo Interinstitucional destacan:
- Una pérdida de integridad mecánica y la reparación de un oleoducto cuyas actividades no fueron reportados al Director General ni a los altos mandos de la Empresa Pública del Estado.
- Una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex, que había sido negada sistemáticamente por las áreas operativas, especialmente en marzo cuando comenzaron a llegar arribazones de petróleo a las costas del Golfo de México.
- La coincidencia entre el sitio donde se detectó la pérdida de integridad del oleoducto y el sitio ubicado por los científicos como origen de la estela de aceite observada en las imágenes satelitales.
- El ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención, de al menos 350 m3 .
- La contradicción entre un simple “lagrimeo” y el gran despliegue de 11 barcos en total que se utilizaron para contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto.
- La decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y la magnitud del derrame. El cierre de la válvula principal se realizó el 14 de febrero, 8 días después de que se detectó la fuga.
- La solicitud de la Subdirección de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental al Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), de simular numéricamente la dispersión de los hidrocarburos derramados y su llegada a las playas del Golfo de México. Solicitud emitida el 6 de febrero.



