En últimos años, la efectividad de las vacunas se ha puesto en el centro del debate al cuestionar sus posibles efectos negativos en la salud de las personas. Han surgido movimientos en contra de la aplicación de estos biológicos debido a que se han construido mitos alrededor de su eficacia que se contraponen con la evidencia científica. Pero, ¿qué es falso y qué es real cuando hablamos de vacunas?
Las vacunas son uno de los mayores logros de salud pública en la historia. Han salvado innumerables vidas y siguen protegiendo a personas de todas las edades de enfermedades graves y potencialmente mortales. Sin embargo, existe mucha desinformación en torno a ellas, lo que genera miedo y aumenta la evasiva a vacunarse, lo que ha provocado la reinserción de enfermedades ya erradicadas.
En México, el brote de sarampión ha encendido las alarmas por el número de contagios registrados en los últimos 12 meses, incluso se corre el riesgo de perder las certificación otorgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), luego de que el país registrara más de 6 mil casos.
Samantha Gaertner Barnad, directora general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia, de la Secretaría de Salud (Ssa), reconoció que el número de contagios es históricamente alto y que parte del problema se originó durante la pandemia de COVID-19, cuando se generó un rezago importante en los esquemas de vacunación.
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¿Qué son las vacunas?
Las vacunas son preparaciones biológicas que estimulan el sistema inmunitario para producir anticuerpos y desarrollar inmunidad contra patógenos específicos, como virus o bacterias. Funcionan a través de introducir una forma inocua o debilitada de un patógeno (antígeno) en el organismo, lo que desencadena una respuesta inmunitaria sin causar enfermedad. Esta reacción provoca la producción de anticuerpos y células de memoria que brindan una protección duradera contra futuras infecciones.
La primera vacunación se remonta a 1796, se le atribuye al doctor Edward Jenner, descubre que la vacuna con el virus de la viruela vacuna protege a una persona de la infección de este virus y crea la vacuna contra esta enfermedad. En 1798, publica sus descubrimientos.
En México, la vacunación contra la viruela fue introducida por el Dr. Francisco Xavier de Balmis, que utilizó la técnica de vacunación de brazo en brazo, a partir de su llegada a Yucatán, el 25 de abril de 1804.

¿Cuáles son los mitos más populares en torno a las vacunas?
Estos son cinco de los mitos más frecuentes y la explicación de la Organización Panamericana de las Salud (OPS) de por qué las vacunas hoy disponibles son seguras y efectivas para prevenir enfermedades, discapacidad y muertes.
Las vacunas causan autismo: no hay estudios específicos que demuestren una relación entre ninguna vacuna y el autismo o los trastornos del espectro autista. Este mito surgió de un estudio ahora retractado y desacreditado. Múltiples estudios y revisiones científicas a gran escala han demostrado sistemáticamente que no existe ninguna conexión entre las vacunas y el autismo.
Administrar demasiadas vacunas a la vez puede sobrecargar el sistema inmunológico; es mejor espaciar las vacunas: se ha demostrado que recibir más de una vacuna al mismo tiempo no tiene ningún efecto negativo en las defensas del organismo contra las infecciones.
Las vacunas contienen ingredientes nocivos: Aunque los ingredientes que figuran en las etiquetas de las vacunas pueden ser peligrosos para la salud (por ejemplo, mercurio, aluminio y formaldehído), suelen encontrarse de forma natural en el cuerpo, en los alimentos que comemos y en el entorno que nos rodea. Las cantidades presentes en las vacunas son muy pequeñas y no envenenan ni dañan el cuerpo.
No necesito vacunas porque sigo una dieta saludable, tomo vitaminas y hago ejercicio: las vacunas son la forma más eficaz y menos riesgosa de desarrollar inmunidad contra las enfermedades prevenibles por la vacunación. Aunque una dieta equilibrada y el ejercicio son importantes para mantenerse saludable, no te protegerán de infecciones como la poliomielitis, el sarampión y la tos ferina.
Las vacunas contienen microchips que permiten rastrear a las personas: ninguna vacuna, incluida la de COVID-19, no contienen microchips, ni siquiera aquellos que permitirían a los gobiernos o a cualquier otra entidad en el poder rastrear a las personas.
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¿Los mexicanos se vacunan?
EL médico especializado en epidemiología Óscar Sosa comentó, en una entrevista para El País, que la vacunación contra el sarampión (que se compone de dos dosis) está muy por debajo del 90% del total de la población. En 2023, el 76% se quedaba con la primer dosis y con la segunda en el 74%. Para 2024, aumentó la primera inmunización al 80%, pero la segunda cayó al 69%.
“Las coberturas bajas que hubo en 2024 son, evidentemente, la causa directa de los brotes que tenemos ahora. No hay más. Nos pone vulnerables a cepas extranjeras”, sostiene Óscar Sosa.
Comentó que en 2019 empezó la crisis, «fue la primera vez en dos décadas que todos los esquemas estaban por debajo de la meta». Esa tendencia no ha podido revertirse debido al impacto de la pandemia, pero, sobre todo, «por una mala planificación de la vacunación por parte de los gobiernos de Morena».
Óscar Sosa dijo que en 2024, ninguna de las 14 vacunas del esquema de inmunización infantil llegó al objetivo del 90% marcado por la OMS. Explicó que se registró un 63% para la Hepatitis B al nacer (que es la vacuna de más reciente implantación y se inyecta en las primeras 24 horas de vida) y un 89% de la llamada BCG (Bacilo de Calvette-Guerin) para la tuberculosis.
Señaló que para la cobertura para DTP (la vacuna para la difteria, tétanos y tos ferina), que la OMS coloca como el identificador para los niños cero dosis, pasó del 89% en 2023 al 83% en 2024. Y la de la tercera dosis de la DTP (llamada DTP3) cayó del 85% al 78% en un año.
Con estas cifras, México se incluye entre los nueve países de toda la región que no llegan al 80% del promedio. En números totales, de los 1,46 millones de niños sin ninguna vacuna en la región de las Américas, 341.000 están en México. El país, además, registra otros 100, 000 menores con la protección incompleta porque no terminaron el esquema de vacunación.
¿Cuántos casos hay de sarampión en México?
De acuerdo al Informe Diario del Brote de Sarampión en México, 2026, hasta el 05 de febrero de 2026,hay 8,459 casos acumulados de sarampión; en las últimas 24 horas se reportaron 46 casos.
El grupo de edad más afectado es de 1 a 4 años (1,269 casos), seguido del grupo de 5 a 9 años (1,018 casos) y el de 25 a 29 años (932 casos).
En cuanto a la tasa de incidencia, el grupo de edad de menores de un año reportó la más elevada con 49.10 casos por cada 100,000 habitantes, seguido del grupo de 1 a 4 años y 5 a 9 años , con tasas de 14.81 y 9.61 respectivamente.
Chihuahua, Jalisco, Chiapas, Michoacán, Guerrero, Sinaloa, Ciudad de México, son los estados con más casos registrados de contagios por sarampión.