En los últimos 10 años, 376 periodistas, trabajadores de medios y personas defensoras de derechos humanos han sido asesinados, desaparecidos o han sufrido atentados en México, de acuerdo con un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).
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¿Qué dice el informe de la ONU-DH?
El documento, titulado Buenas prácticas y desafíos en la investigación de delitos cometidos contra personas defensoras de derechos humanos y periodistas, analiza casos ocurridos entre 2016 y 2025 y advierte que la violencia contra quienes informan y defienden derechos en el país continúa en niveles alarmantes.
Para las familias de Miriam, Isidro, Edgar Daniel, Meztli, Arnulfo y Agustín. También para Gloria, Camelia y Amir. De igual modo, para todas las personas defensoras y periodistas que en México han sufrido agresiones por realizar su importante labor, pero no han encontrado justicia. Para ellas este esfuerzo por identificar las buenas prácticas y los desafíos que puedan encaminarnos a construir colectivamente mejores prácticas en la búsqueda de la verdad y justicia para las personas defensoras y periodistas en México.
Según el informe, al menos 89 periodistas y 181 personas defensoras fueron asesinadas en posibles represalias por su labor, además de registrarse desapariciones y tentativas de homicidio. La ONU subraya que siete de cada 10 víctimas ya habían enfrentado amenazas o agresiones previas, y cerca de 30% había denunciado los hechos ante autoridades sin recibir medidas de protección efectivas.
El reporte también destaca que 80 de las víctimas eran mujeres y que una proporción significativa de las personas defensoras asesinadas estaba vinculada a la defensa del medio ambiente, la tierra y el territorio, uno de los sectores con mayor riesgo en México.
Deficiencias en las investigaciones
La ONU-DH señala graves deficiencias en las investigaciones, como la falta de líneas que consideren la labor periodística o de defensa como móvil del delito, pérdida de evidencia y retrasos injustificados, lo que contribuye a la impunidad y a la repetición de agresiones.
Finalmente, el organismo internacional llamó al Estado mexicano a fortalecer los mecanismos de protección, mejorar las investigaciones y garantizar justicia para las víctimas, al advertir que la violencia contra periodistas y defensores tiene un impacto directo en la libertad de expresión, el acceso a la información y la defensa de los derechos humanos.