Cuando Paulina Hernandez era niña le gustaba jugar futbol, pero su baja visión era un obstáculo debido a que no podía ubicar en su totalidad el balón, la cancha ni a los otros jugadores, así que renunció a ese y otros deportes.
Hoy, a sus 31 años, porta un jersey morado con el número 7. Es delantera de Chilangas FC, un equipo de futbol para ciegas en la Ciudad de México.
Este equipo, junto con otros cuatro –en Puebla, Jalisco, Tlaxcala y Baja California– buscan conformar la primera Selección Femenil de Futbol Ciego de México y representar al país en el Campeonato Americano de Fútbol para Ciegos IBSA 2026 –conocido como la Copa América–, que se realizará del 6 al 13 de septiembre, en Brasil.
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El sueño de Chilangas FC de representar a México en Brasil
“Mi gran sueño es representar a México. Somos muchas mujeres las que estamos conformando este gran sueño, y la Selección que queremos que represente al país será ese punto de referencia que abrirá mucho camino para nosotras”, expresa Pau en entrevista.
Nayeli Matlalcuatzi es defensa de Chilangas FC; porta el número 4 en su jersey. A los 13 años perdió la visión a causa de una conjuntivitis mal atendida, lo que la orilló a dejar de jugar fútbol por mucho tiempo.
“Yo cuando veía al 100% siempre me gustaba practicar cualquier deporte o actividad dentro de la escuela, y ya cuando perdí (la visión), pues se vio un poquito truncado”, recuerda.
Aunque desde 2004 México tiene la Selección Varonil para Ciegos, hasta hace tres años plantear una modalidad de futbol adaptado para mujeres ciegas era impensable, sobre todo para las jugadoras actuales de Chilangas FC, que viven fuera de la Ciudad de México.
“De donde yo vengo, que es Tlaxcala, casi no había mucha información sobre el deporte adaptado, hasta que llegué a la ciudad. Y el futbol significa para mí libertad y pasión, independientemente de la discapacidad que tengo”, enfatiza.

¿Cómo se juega el futbol ciego?
En el futbol adaptado, un balón con cascabeles en su interior y la palabra “Voy” entre las jugadoras son clave, pues sustituyen a la visión en la cancha.
Además, para igualar condiciones, las jugadoras deben usar parches oculares y goggles, pues hay personas ciegas en su totalidad y personas con baja visión.
“Una cancha es pareja para todos, y todas podemos sentir la emoción de un gol, la pasión es la misma para todas las personas», menciona Wendy del Río, fundadora y entrenadora de Chilangas FC.
Wendy detalla que Chilangas FC juega en futbol 5. En un partido oficial, el equipo se distribuye de la siguiente manera: cuatro personas con discapacidad visual y una portera que sí ve.
“También hay una entrenadora a media cancha que les va narrando el partido, así como una guía de arco que está atrás de la portería contraria e indicando a las delanteras por dónde meter el gol”, detalla.

En 2019, Wendy del Río comenzó a trabajar en el fútbol adaptado. Desde ese momento comenzó a cuestionarse “¿y las mujeres dónde estamos? ¿En qué cancha?”. Así nació Chilangas FC.
Hoy, el equipo se conforma por nueve personas: siete con discapacidad visual y dos normovisuales, es decir, sí ven. Pero trabajan en conjunto con los otros cuatro equipos femeniles a nivel estatal.
“Hemos entendido que no es un sueño individual, sino colectivo. Queremos que más mujeres con discapacidad visual se animen a venir, sobre todo las infancias, las juventudes, que más niñas digan ‘yo también quiero jugar futbol’”, dice Wendy.
Limitaciones en el futbol ciego
La ceguera de Paulina no le impide cuidar de su hijo de cinco años. Tampoco trasladarse todos los fines de semana del Estado de México al Parque Moderna, en la alcaldía Benito Juárez, al sur de la Ciudad de México, donde son los entrenamientos de Chilangas FC.
“Estamos rompiendo todos esos estereotipos de que: ‘Ah, como eres mujer te tienes que quedar en tu casa’, ‘tienes que quedarte a atender a tu familiar’, o ‘como tienes una discapacidad visual no te vaya a pasar algo en la calle’”, dice.
Como persona con discapacidad visual, Pau sabe que el obstáculo más grande ya no es jugar fútbol, sino demostrarle a la sociedad normovisual que las jugadoras ciegas tienen la capacidad de representar al país en torneos internacionales.
“Es una razón tan importante el que todas estemos demostrando que somos totalmente independientes. Y demostrar que México también puede tener una selección femenil ciega”, expresa.
En este sentido, Nayeli refiere que los jugadores de futbol ciego varonil tiene un poco más de oportunidad dentro del deporte, pero para las jugadoras es distinto, pues faltan más apoyos para que puedan participar en torneos.
Para que Chilangas FC pueda conformar la Selección Femenil de Futbol Ciego de México e ir a la Copa América 2026 necesita recaudar por lo menos un millón de pesos. Los recursos serán utilizados principalmente para entrenamientos, viáticos y estudios médicos de las jugadoras.
“Tenemos hasta la primera o segunda semana de agosto (para recaudar los recursos). Estamos en un 25% de la meta, por eso necesitamos las voluntades de todas las personas que quieran hacer posible este sueño”, plantea Ana Godínez, responsable de la comunidad de donantes de Fondo Semillas.


