La organización internacional de defensa de los derechos de los animales PETA Latino denunció que las malas condiciones persisten en el Zoológico de Chapultepec, lo que se ejemplifica en animales con comportamientos repetitivos, además de espacios reducidos, agua sucia y acumulación de excremento.
La organización explicó que el estado en el que viven las especies en el zolológico podría agravar el bienestar físico y psicológico de los ejemplares que habitan en este centro de conservación que está a cargo del gobierno de la Ciudad de México.
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¿Qué denunció PETA sobre el zoológico de Chapultepec?
PETA publicó en redes sociales que había regresado a las instalaciones del Zoológico de Chapultepec y dijo que corroboró que los animales continúan en malas condiciones, la organización aseguró que estas situaciones no serían casos aislados ni hechos ocurridos durante una sola visita.
Alertó sobre los comportamientos que tienen algunas especies que podrían manifestar sobre algún caso emocional, así como las condiciones de los espacio en los que viven, pues señalaron que presentan deficiencias, falta de limpieza y sin las medidas necesarias.
Por ello, PETA Latino exigió que se realice una evaluación exhaustiva e independiente de los animales que presentan signos de deterioro. Además, de acciones para mejorar los hábitats, la atención veterinaria y las condiciones generales en las que viven los ejemplares, con el objetivo de garantizar un manejo adecuado y proteger su bienestar.
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¿Qué documentó la organización?
En la publicación menciona que durante su recorrido notaron el caso de pinguinos que se encuentran a la interperie en el clima de la Ciudad de México, en el caso del Leopardo de las nieves comentaron que su pelaje está diseñado para bajas temperaturas y no para «el calor de un zoológico urbano».
También señalaron el comportamiento de un mono que se golpeaba repetidamente contra el vidrio de su hábitat; al pasar a la jaula del lobo gris mexicano se percataron que el animal no dejaba de dar vueltas en círculos, que calificaron como «un comportamiento repetitivo que no debería de pasar desapercibido».
En cuanto a los espacios, PETA denunció el caso de los venados que están aislados en un «recinto precario» y con suelo de terracería, además de que el pequeño estanque con el que cuentan el agua está «increíblemente sucio y en condiciones insalubres».
En las serpientes evidenciaron el poco espacio que tienen para moverse y aseguraron que «estas serpientes en libertad podrían desplazarse decenas de metros en una sola noche, aquí apenas tienen espacio para moverse».
Otro espacio que detectaron fue el de los leones que están expuestos a música, gritos y ruido constante «porque solo una reja los separa del bullicio, y en cuanto a los bisontes comentaron que el recinto es demasiado pequeño para el número de animales «y el excremento se acumula en el mismo lugar donde viven».



