El embarcadero de Atenco ya no es lo que era. Donde antes corría agua alimentada por manantiales, hoy baja un caudal negro, espeso, con residuos flotando en la superficie. Es agua negra sin tratar que llega desde Milpa Alta y que, denuncian los habitantes de San Gregorio Atlapulco, está envenenando las chinampas, los canales y la vida entera del pueblo.
El bloqueo sobre la carretera Xochimilco-Oaxtepec, en Xochimilco, ya superó las 100 horas. El plantón, que comenzó frente a las oficinas de la alcaldía por el Plan Integral Hídrico, se trasladó a la entrada de la “Ruta 81”, carretera que conecta hacia Morelos. Ahí, chinamperos y vecinos mantienen la protesta mientras exigen que las autoridades se presenten a dialogar.
El agua que llega del cerro y mata la tierra
La historia de San Gregorio Atlapulco es, en buena medida, la historia de su agua. Los chinamperos lo recuerdan bien: «Anteriormente había muchos manantiales en San Gregorio, pero todo fue cambiando con el tiempo», relata uno de los habitantes entrevistados por Ruido en la Red en la zona del plantón.
Ese cambio no fue natural. Fue el resultado de décadas de descargas de aguas residuales provenientes de Milpa Alta que, sin tratamiento alguno, terminan en los canales que riegan las chinampas. Así, el embarcadero de Atenco se ha convertido en un vertedero de agua negra, con residuos visibles y un olor que los vecinos describen como insoportable.
Las chinampas —ese sistema agrícola prehispánico que convirtió a Xochimilco en Patrimonio de la Humanidad— dependen del agua limpia para sobrevivir. Con el agua negra, los cultivos se contaminan, la tierra pierde fertilidad y los productores ven peligrar no solo su sustento, sino también la salud de quienes consumen lo que cosechan.


«Se requiere una obra mayor, no paliativos»
Los chinamperos de San Gregorio Atlapulco han planteado sus propuestas y exigencias a las autoridades, ante su descontento por el Plan Integral Hídrico.
«Se requiere de una obra mayor, la autoridad sabe que es un problema bastante grande que requiere de mucha inversión y sabemos que es muy complicado de resolver», señaló uno de los habitantes consultados por Ruido en la Red.
La postura de la comunidad no es un simple «no a la obra». Es una demanda de soluciones entre las que están detener la descarga de aguas negras de Milpa Alta; que se construyan plantas de tratamiento verdaderamente funcionales; y que el saneamiento de los canales se haga con la participación de quienes viven del agua.
Las autoridades, por su parte, sostienen que el Plan Integral Hídrico —con una inversión estimada en 372 millones de pesos— busca precisamente resolver el problema, canalizando las aguas de la parte alta hacia sistemas de tratamiento; además, de que, según la versión oficial, el proyecto fue consultado con la comunidad.



100 horas sin agua limpia, 100 horas de resistencia
El bloqueo en la carretera Xochimilco-Oaxtepec ya supera las 100 horas, la Feria Nacional del Mole de San Pedro Atocpan resintió la ausencia de visitantes, el tráfico en la zona está desviado y el agua negra sigue bajando hacia el embarcadero de Atenco.
Los chinamperos de San Gregorio Atlapulco piden agua limpia para sus canales, tierra sin contaminar para sus chinampas y un futuro para el pueblo que durante siglos cuidó el agua que hoy le llega envenenada.
Y la advertencia se sostiene: la comunidad ya no está dispuesta a seguir bebiendo —literalmente— el agua que otros ensucian.






