Patricia Acosta Rangel y Katia Citlali Jáuregui Acosta, madre e hija buscadoras e integrantes del colectivo “Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos”, fueron asesinadas en el municipio de Salamanca, un crimen que ya es investigado por la Fiscalía General de Guanajuato como feminicidio.
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¿Qué pasó en Salamanca?
De acuerdo con la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México, el feminicidio de la madre e hija buscadoras ocurrió el pasado 9 de mayo cerca de las 14:00 horas.
Ambas se trasladaban juntas en una motocicleta sobre la vía pública en la colonia 18 de marzo, cuando fueron interceptadas por hombres armados, quienes les dispararon con armas de fuego.
Autoridades fueron alertadas por la agresión directa a través del número de emergencia. Al lugar arribaron paramédicos; no obstante, ambas ya no contaban con signos vitales.
Posteriormente, la fiscalía informó el domingo que abrió una investigación con perspectiva de género por el asesinato de Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlali Jáuregui Acosta.

¿Quiénes eran Patricia Acosta Rangel y Katia Citlali Jáuregui Acosta?
Patricia Acosta Rangel inició la búsqueda de su hijo, Miguel Ángel Jáuregui, quien desapareció el 8 de febrero de 2024, a la cual posteriormente se sumó su hija Katia.
En marzo de 2025, Miguel Ángel fue localizado sin vida en una fosa clandestina.
Sin embargo, Patricia y Katia continuaron acompañando a otras personas buscadoras.
Ambas eran integrantes del colectivo “Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos”.
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Exigen justicia por madre e hija buscadoras asesinadas en Guanajuato
Organizaciones y colectivos exigieron a las autoridades que se esclarezca el doble homicidio, así como castigo a los culpables y protección a las personas buscadoras.
La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México recordó que su asesinato ocurre en un contexto preocupante de agudización de las agresiones contra madres buscadoras y personas defensoras que, ante la crisis de desapariciones en el país, continúan impulsando procesos de búsqueda, memoria y exigencia de justicia.
Enfatizó que Guanajuato es una de las entidades donde las familias buscadoras enfrentan mayores riesgos y violencias.
Por ello, también hizo un llamado a las autoridades «para que los hechos sean investigados de manera pronta, diligente y con perspectiva de derechos humanos y de género, considerando su labor de búsqueda como una línea relevante dentro de la investigación».



