Hoy, 11 de febrero, se conmemora el Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, una fecha que invita a reflexionar sobre los retos que aún persisten para abrir camino tanto a niñas como a mujeres en las áreas científicas y cerrar la brecha de género que todavía limita su participación y desarrollo en este área.
En la ciencia, el género femenino enfrenta retos significativos como estereotipos de género desde la infancia, falta de visibilidad y reconocimiento y una brecha salarial persistente.
Actualmente, gran porcentaje de la población de mujeres se aventuran a estudiar en áreas que antes se pensaban específicamente de hombres, las aulas se llenan de mujeres empoderadas que buscan dejar huella en la investigación a nivel mundial. Mujeres como Marie Curie (pionera en radiactividad), Rosalind Franklin (estructura del ADN), Ada Lovelace (programación informática), Jane Goodall (primatología) y Katherine Johnson (cálculos espaciales de la NASA) o la mexicana Valeria Palacios (quien desarrolla drones con causa social), rompieron estereotipos de género.
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¿Por qué se celebra el 11 de febrero el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia?
La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), declaró el 11 de febrero como el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, en reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y la tecnología.
La fecha fue establecida por la Asamblea General de la ONU en 2015, con la intención de concientizar sobre la brecha de género que aún persiste en áreas como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). Por ello, gobiernos, instituciones educativas, organizaciones civiles y centros de investigación realizan actividades para fomentar la incursón científica entre niñas y jóvenes.
¿Qué porcentaje de mujeres hay en la ciencia ?
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) advierte que si bien hay avances en la equidad de género, aún existe una brecha para las mujeres en la ciencia, pues a nivel mundial se estima que en promedio de cada 100 científicos, sólo 33 son investigadoras. En el caso de México, la cifra es de 32.3 científicas por cada 100 de expertos en ciencia.
En todo el mundo, las mujeres jóvenes son más propensas que los jóvenes a cursar estudios superiores: un 46 % se matricula en los cinco años siguientes a la finalización de la enseñanza secundaria, frente al 40 % de los hombres. Sin embargo, las mujeres solo representan el 35 % de los titulados en ciencias.
El estudio revela que menos del 2 % de los solicitantes de empleo en el sector cuántico son mujeres, y en campos de vanguardia como la inteligencia artificial, solo uno de cada cinco profesionales (22 %) es mujer.
¿Qué falta por hacer?
Especialistas coinciden en que no basta con incentivar vocaciones científicas, sino más bien garantizar condiciones de igualdad como: acceso equitativo a financiamiento, políticas de conciliación laboral y familiar, protocolos contra la violencia y el acoso en espacios académicos, así como mayor representación en puestos directivos.
Las mujeres han sido clave en descubrimientos médicos, avances tecnológicos, estudios climáticos y desarrollo de vacunas, aunque muchas veces su trabajo no ha sido visibilizado.
Impulsar su participación no es solo una cuestión de justicia social, sino de innovación, pues se cree que al tener equipos diversos se generan mejores soluciones y perspectivas más amplias ante los retos globales.
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Las voces de las mujeres y las niñas en la Ciencia
En entrevista, Sofía Ochoa López, bióloga de la UNAM, con doctorado y posgrado en Ciencias Biológicas, nos relata que para ella este día es un recordatorio de todo el esfuerzo que han hecho las mujeres para hacerse visibles en muchos campos, en el mundo de la ciencia y representa a colegas, a compañeras y futuras científicas para que tengan menos dificultades en su camino hacia la ciencia.
Comenta que durante su formación profesional el número de mujeres inscritas era mayor al de los hombres, pero en ramas como física-matemáticas o en alguna ingeniería la proporción era menor, pero actualmente las estudiantes se deciden por incusionar en este tipo de áreas y se ve el mismo número de mujeres y hombres en las aulas.
También, menciona que hasta ahora no ha sufrido algún tipo de discriminación por ser mujer dentro de la ciencia, aunque sí conoce algunos casos de amigas y colegas que se enfrentaron a este problema.
Para Sofía el mayor reto que enfrentan las mujeres científicas en el ámbito profesional es el hecho de covertirse en madres, pues los tiempos en actividades académicas no combinan con la maternidad, pues dentro del área de la biología donde se desenvuelve es muy complicado una licencia para este fin y principalmente cuando se cuenta con una «beca», «si nos interesa una vida reproductiva, por el hecho de tener hijos claramente hay un tema y no cuadra con tu agenda de ser científica».
La doctora Sofía Ochoa López recomienda a las niñas que les interesa la ciencia enfrentar los obstáculos que se les presenten para lograr sus objetivos y espera que científicas como ella hayan podido abrir los caminos para las nuevas generaciones.
Ania Hernández es una niña de 9 años, cursa el cuarto grado de primaria, a ella le interesa la ciencia, pues sueña que cuando sea grande pueda ser una gran científica y constriur robots que ayuden a las familias, pero en especial a las mamás para apoyarlas en el trabajo, en la limpieza y a los niños en sus tareas.
Ania menciona que si pudiera conocer a alguna mujer científica le preguntaría como logró serlo, en qué escuela estudió y si sacaba buenas calificaciones. También, dice que lo que le gusta más de la ciencia es hacer experimentos como: mezclas, explosión de volcanes, burbujas y mirar objetos en el microscopio.
