Tres casos de feminicidios de estudiantes han sacudido a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) en el último año, y desataron marchas y un paro estudiantil que ya se extendió por más de dos semanas. Estudiantes y activistas alertan que la violencia contra las estudiantes no es un hecho aislado, sino que existe acoso y hostigamiento sexual y actos de intimidación contra la comunidad estudiantil.
Los asesinatos de Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo Gómez, ambas de 18 años de edad, provocaron la indignación de la comunidad universitaria morelense, luego de que fueran reportadas como desaparecidas y posteriormente halladas sin vida en las últimas semanas. Los feminicidios se sumaron al de Aylin Rodríguez Fernández, de 21 años, a inicios de 2025. La tres fueron recordadas por estudiantes y colectivas en las marchas del 8M pasado.
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Las desapariciones y feminicidios de Kimberly, Karol y Aylin, estudiantes de la UAEM
Kimberly Joselín Ramos Beltrán era estudiante de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática. Fue reportada como desaparecida el 20 de febrero de 2026 en Cuernavaca, ese día avisó a su madre que ya había ingresado al Campus Chamilpa; después de ese mensaje se perdió toda comunicación y no regresó a su domicilio. Días después, el 2 de marzo, se localizó su cuerpo. Por este caso, fue aprehendido y vinculado a proceso Jared Alejandro, cercano a la estudiante y exestudiante de la UAEM, por su presunta responsabilidad en los delitos de desaparición forzada de personas y feminicidio.
Pocos días después se reportó la desaparición de Karol Toledo Gómez, alumna de Derecho de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec. La joven fue vista por última vez el 2 de marzo. Autoridades confirmaron que su cuerpo fue hallado con huellas de violencia, embolsado y abandonado en una carretera en la colonia El Muelle, en el municipio de Coatetelco, el 5 de marzo. Por este caso, no hay personas detenidas y se investigan amenazas en su contra a través de redes sociales. Las autoridades han descartado una relación entre ambos crímenes.
En esa institución también estudiaba Aylin Rodríguez Fernández, alumna de la Facultad de Psicología de Cuernavaca, quien fue reportada como desaparecida un 3 de abril de 2025 y su cuerpo sin vida y con signos de violencia fue hallado un día después, en el domicilio de quien fuera su novio, un joven identificado como Uriel, en el municipio de Jiutepec.
Por los dos casos más recientes, campus se mantienen en paro de labores y se acumulan las denuncias sobre violencia al interior de la máxima casa de estudios de Morelos, que mantiene activa una Alerta por Violencia de Género en los municipios de Cuautla, Cuernavaca, Emiliano Zapata, Jiutepec, Puente de Ixtla, Temixco, Xochitepec y Yautepec, desde 2015.
No solo feminicidios, inseguridad e intimidación a estudiantes de la UAEM
Activistas y alumnas señalaron que la violencia contra estudiantes no es reciente, pero que durante años ha permanecido invisibilizada.
“La Universidad Autónoma del Estado de Morelos siempre ha enfrentado situaciones de acoso y hostigamiento sexual, violencia y desaparición forzada, solo que las denuncias muchas veces no son presentadas por miedo a represalias”, señaló Perla Martínez, vocera del colectivo Feministas Revolucionarias de Morelos.
La activista alerta que el lugar donde fue localizado el cadáver de Kimberly es motivo de preocupación, al igual que la zona aledaña al Campus Chamilpa, el principal de la universidad.
«El cuerpo de Kim, fue encontrado en un baldío dentro del campus, dónde el acceso era el único acceso, en este caso fue dentro del campus», reclamó. «La universidad está ubicada en un lugar muy solo, y peligroso, en el cual también se han reportado asaltos e intentos de desaparición a la población en general», agregó.
Organizaciones feministas advierten que los feminicidios de universitarias deben entenderse dentro de un contexto más amplio de violencia contra mujeres jóvenes en la entidad y la capital del estado, municipio que concentra la mayor cantidad de casos de personas desaparecidas a nivel estatal.
De acuerdo con datos de Red Lupa a mayo de 2025, Cuernavaca —donde se encuentra el campus principal de la UAEM— continuó como el municipio con mayor cantidad de casos de desaparición de personas, pasando de 417 a 426 casos; en tanto, en Morelos acumulaba 1,985 personas desaparecidas.
La plataforma de análisis sobre desapariciones en México también expone un patrón: el 38.16% de los casos de mujeres desaparecidas y no localizadas en Morelos corresponde a personas de entre 10 y 24 años, lo que equivale a 224 casos.
En cuanto a feminicidios, se abrieron al menos 35 investigaciones por ese delito en 2025, cuatro de ellas en Cuernavaca, aunque la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDHM) reporta 121 casos en ese año, lo que atribuye a deficiencias en el seguimiento y clasificación, esta organización fue la que impulsó la Alerta de Género para la entidad y da seguimiento a la misma cada año.
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Violencia de género en la UAEM
Universitarias y estudiantes de preparatoria de la UAEM han utilizado mecanismos como los “tendederos” de denuncia pública y redes sociales para visibilizar casos de acoso sexual dentro de facultades. Datos de la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de la propia universidad registran 67 casos, de los cuales el 96.6% correspondieron a violencia de género.
Integrantes del colectivo “Morras contra la violencia institucional” aseguraron que algunas víctimas han denunciado represalias por parte de la UAEM tras acudir a las unidades de género y que su información se han usado para encubrir a los agresores.
«El sindicato es desde el principal frente en donde se encubre a los agresores, incluso cuando ya tienen denuncias penales o cuando son casos de violencia extrema, el sindicato y el líder sindical (Mario Cortés) es quien protege a los agresores, se les cambia de sedes, se les dan los sabáticos con gozo de sueldo», denunció una de las estudiantes integrante de esa colectiva que pidió anonimato.
La colectiva alertó que la transfobia también es un problema recurrente. Según su registro, al menos 20 estudiantes trans habrían abandonado sus estudios en el último año.
El reclamo de “Morras contra la violencia institucional” ya escaló anteriormente hasta la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHM), que emitió una recomendación por la omisión de la UAEM de generar políticas públicas eficientes para atender los casos de violencias en contra de las mujeres, sobre la institución pesa otra recomendación por un caso de hostigamiento sexual de un profesor a una estudiante menor de edad de nivel preparatoria.
«La universidad se ha enfocado en una de las respuestas principales ha sido los protocolos en cuestión de género para la atención, prevención y sanción de la violencia de género. Sin embargo estos protocolos pues carecen del respaldo jurídico. Nosotras hemos exigido que se haga la reforma de la ley orgánica que es pues el sustento jurídico de la universidad», explicó.
La activista Perla Martínez reclamó por los recursos invertidos en seguridad en las marchas por el Día de Mujer, pero no cuando son necesarios en casos de violencia de género.
“Este 8M fueron utilizados drones y vallas para poder ‘controlar’ nuestra libre manifestación, pero no hubo presupuesto para una búsqueda extensa con drones, perros policías o personal capacitado para la búsqueda oportuna y con vida de Kimberly y Karol”, criticó. En días pasados, Amnistía Internacional expresó preocupación por la publicación del Protocolo de actuación policial para manifestaciones en el estado, que se difundió en el contexto de esas protestas feministas.
Para ellas, la solución está en la creación de un organismo independiente «que tenga una autonomía suficiente como para poder realmente investigar y sancionar» y la incorporación obligatoria de la perspectiva de género en los planes de estudio.
Así como diagnósticos integrales de seguridad, planes coordinados con autoridades municipales, estatales y federales, y advierten que de no haber condiciones de seguridad, la parálisis en la UAEM podría mantenerse.
En medio de las protestas, las autoridades anunciaron medidas para la seguridad en las universidades de Morelos, la instalación de 5,000 cámaras, nueve módulos de vigilancia, mil luminarias, policías dentro y fuera del campus Chamilpa, entre otras medidas, mientras que la rectoría, encabezada por Viridiana Aydee León Hernández, intenta retomar actividades en todos los planteles mediante llamado al diálogo.
«Si no existen las condiciones que no haya otro feminicidio, probablemente este paro se vaya a alargar, aunque de una forma diferente«, advirtió otra de “Morras contra la violencia institucional”.
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