El 46.3% de los jóvenes en México inicia un negocio por necesidad económica y no por identificar una oportunidad de mercado, de acuerdo con una investigación de Plan International sobre las trayectorias de emprendimiento juvenil en el país.
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El estudio, titulado “Trayectorias Juveniles en México: Emprendimiento y Activación Económica”, advierte que para miles de jóvenes emprender se ha convertido en una estrategia para generar ingresos ante la falta de oportunidades laborales estables, la precariedad económica y la necesidad de alcanzar mayor autonomía financiera.
La investigación identifica que el emprendimiento juvenil no surge de manera aislada, sino que está estrechamente relacionado con los cambios que experimentan las personas jóvenes en ámbitos como la educación, el empleo y la vida familiar.
¿A qué edad emprenden más los jóvenes?
De acuerdo con el análisis, la etapa de los 20 a 24 años es el periodo en el que el emprendimiento aparece con mayor fuerza entre las juventudes mexicanas.
Los especialistas señalan que en esta etapa suelen concentrarse procesos de reconfiguración laboral y económica. En algunos casos, los jóvenes optan por emprender tras enfrentar empleos inestables o ingresos insuficientes; en otros, lo hacen después de acumular experiencias, habilidades y conocimientos que les permiten iniciar un proyecto propio.
Sin embargo, las bases de estas decisiones comienzan a construirse desde edades más tempranas. El estudio destaca que entre los 15 y 24 años se presentan los principales puntos de inflexión que moldean las trayectorias emprendedoras de las juventudes.
Emprender mejora los ingresos, pero no garantiza estabilidad
Aunque emprender representa una alternativa económica para muchas personas jóvenes, los resultados muestran que los beneficios no siempre son suficientes para alcanzar estabilidad financiera.
Más del 80% de los jóvenes encuestados reportó mejoras en sus ingresos tras iniciar un negocio o actividad económica propia. No obstante, solamente uno de cada cuatro logró experimentar un cambio económico significativo.
Esta situación refleja los desafíos que enfrentan los emprendimientos juveniles para crecer, consolidarse y mantenerse en el tiempo, especialmente en contextos marcados por la informalidad laboral y las limitaciones de acceso a financiamiento, capacitación y redes de apoyo.
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Jóvenes combinan estudio, trabajo y emprendimiento
Otro de los hallazgos relevantes es que cuatro de cada diez jóvenes combinan simultáneamente actividades de estudio, trabajo, emprendimiento y tareas de cuidado, lo que reduce el tiempo y los recursos disponibles para fortalecer sus proyectos.
La investigación también señala que las habilidades para la vida, el acompañamiento familiar, las redes de apoyo y la educación financiera son factores determinantes para que los emprendimientos juveniles logren consolidarse.
Aunque más allá de una simple alternativa de ingresos, el estudio concluye que el emprendimiento se ha convertido en una herramienta mediante la cual las juventudes buscan construir oportunidades frente a escenarios de incertidumbre económica y laboral.


