La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) describe al reclutamiento forzado por parte del crimen organizado como una de las principales causas de desaparición principalmente en niños, niñas, adolescentes y jóvenes en México, quienes son el grupo social más vulnerable debido a que son captados mediante amenazas, engaños o por condiciones de pobreza y marginalidad.
El informe de la CIDH recabó testimonios de colectivos de personas buscadoras en diferentes estados del país, en donde mencionaron conocer casos de adolescentes de 13 y 14 años que son reclutados por el crimen organizado a cambio de recibir un pago económico o armas, en algunos casos los menores regresaron con vida pero en otros se unieron de manera permanente a los grupos criminales o perdieron la vida en enfrentamientos armados.
La CIDH menciona que acuerdo con el Mecanismo Estratégico del Reclutamiento y Utilización de NNA por Grupos Delictivos y la Delincuencia organizada en Zonas de Alta Incidencia Delictiva en México, el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes para fines delictivos ha proliferado en 18 entidades federativas ; principalmente el Estado de México, Guanajuato, Jalisco y Sonora.
Te puede interesar: Madre e hija buscadoras son asesinadas en Guanajuato; investigan feminicidio

Reclutamiento forzado y voluntario
El documento señala que el reclutamiento puede ocurrir de manera forzada a través de mecanismos de manipulación y vulnerabilidad social. En el cual los adolescentes son privados de la libertad y llevados a campos de entrenamiento del crimen organizado y reclutados como combatientes, para la preparación de estupefacientes o como mensajeros.
Como es el caso de “Alfredo”, un joven secuestrado junto con otros adolescentes en Toluca y trasladado a Guerrero para recibir entrenamiento armado. No obstante, logró escapar durante un enfrentamiento entre criminales y el Ejército.
El reclutamiento de hombres para estas labores violentas en específico «es una manifestación de sesgos de género», aseguró la CIDH.
El documento también explica que existe un reclutamiento aparentemente “voluntario”, aunque propiciado por la pobreza, la violencia familiar, la exclusión social, la falta de oportunidades y la ausencia del Estado, en donde muchos jóvenes ven en las organizaciones criminales una forma de pertenencia o supervivencia.
Un ejemplo, es el de “Juanito Pistolas” un niño de 13 años reclutado para realizar actividades de sicariato y quien falleció en un enfrentamiento con las autoridades en Nuevo Laredo, Tamaulipas, en 2019.
Además, se registró el caso de reclutamiento de hombres jóvenes por parte de la delincuencia organizada a través de ofertas de trabajo falsas, en estados como Nayarit, Jalisco y Zacatecas.
Te puede interesar: Desapariciones en México podrían equivaler a crímenes de lesa humanidad: Comité de la ONU
Política sobre detección y prevención del reclutamiento
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos relaciona este fenómeno con factores como la pobreza y la marginación, pues el crimen organizado encuentra condiciones favorables para captar personas jóvenes con bajo nivel educativo, Menciona que los adolescentes son el grupo de edad más afectado en contextos de criminalidad organizada, debido a que son más vulnerables para ser manipulados, exponiendo su vida e integridad personal y sus posibilidades de desarrollo integral .
La CIDH asegura que el reclutamiento de menores para actividades ilícitas representa una violación grave a los derechos humanos y recuerda que el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) obliga a los Estados a prohibir y eliminar urgentemente este tipo de prácticas. Además, de que los menores reclutados deben ser considerados víctimas y no delincuentes.
La Comisión reconoce que el Estado mexicano cuenta con una política sobre detección y prevención del reclutamiento en menores de edad, así como un plan de desvinculación y reinserción de niños, niñas y adolescentes víctimas de reclutamiento.
También, se registró que existe el Observatorio Nacional para la Prevención del Reclutamiento de Niñas, Niños y Adolescentes (ONPRENNA) y sus acciones de difusión e incidencia para prevenirlo.
Aunque la CIDH señaló que el Estado mexicano cuenta con estrategias y políticas para prevenir el reclutamiento, recomendó evaluar su eficacia.

Te puede interesar: Colectivos convocan a la “Cascarita por la Memoria” para visibilizar crisis de desapariciones
Recomendaciones en informe de la CIDH sobre el reclutamiento en México
Desde la perspectiva de la CIDH, la prohibición y eliminación de este tipo de reclutamiento obliga a los gobiernos a establecer mecanismos para erradicar el reclutamiento de personas jóvenes y de menores de edad, a fin de evitar el avance de este fenómeno.
«Estas protecciones incluyen la prohibición del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes para la realización de actividades ilícitas como las que desempeña el crimen organizado», aseguró.
La Comisión considera necesario erradicar el reclutamiento en menores de edad con acciones inmediatas, eficaces y con carácter de urgencia, para eliminar este tipo de práctica por parte de los Estados.
«Consecuentemente, los niños, niñas y adolescentes que sean reclutados por el crimen organizado, las maras o pandillas deben ser
tratados como víctimas. En contextos de exclusión social y presencia del crimen organizado, la garantía del derecho a la educación es fundamental para la protección de esta población, particularmente para evitar el abandono escolar», se lee en el documento.
Además, propuso incluir en las políticas de protección de niñas, niños y adolescentes expuestos al reclutamiento forzado por el crimen organizado sobre los riesgos desde una perspectiva de género.



