Mercaditos, una forma de resistencia económica para las y los universitarios en la CDMX
Estudiantes Universitarios han encontrado formas de resistir para asegurar su futuro profesional.

Los mercaditos universitarios se han convertido en una alternativa para que obtengan ingresos económicos. Foto: Elizabeth Díaz/Ruido en la Red.
Cada día, David viaja desde el Estadio Azteca hasta la UAM Azcapotzalco para tomar clases. Pero no lo hace solo con su mochila, también carga con una parrilla eléctrica, contenedores de comida y cajetillas para montar su puesto de tortas y cigarros en el Mercadito de su universidad.
Este tipo de comercio autogestivo surgió en las escuelas y facultades como una búsqueda de autonomía económica y de administración del tiempo, por parte de universitarios, para poder solventar sus gastos diarios y continuar con sus estudios.

La presión financiera para las familias que solventan gastos de estudios es real. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estima que en los hogares se gastan 17,982 pesos al trimestre en alimentos y bebidas; y 9,319 pesos en transporte y comunicaciones.
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Aunque no todas las escuelas tienen un lugar destinado para el comercio de estudiantes. En Las Islas de la Facultad de Filosofía y Letras en Ciudad Universitaria, se debe llegar en la madrugada para poder conseguir un espacio de venta.
Pedro, estudiante de Arquitectura en la UNAM, se instaló por primera vez, junto con sus amigos para vender con ropa que tenían acumulada y darle un segundo uso. “Es sencillo ponerse, pero el único problema real es encontrar un lugar en el pasillo central. Al ser un pasillo largo, tienes que venir temprano para ganar espacio que se llena cada vez más de gente aledaña a la Universidad”, dijo en entrevista con Ruido en la Red.

Foto: Arleth García/ Ruido en la Red.
Buscar ingresos para continuar sus estudios
Pero, el comercio autogestivo no solo se trata de llegar temprano o vender. También del tiempo y esfuerzo que les implica a las y los universitarios empatar su vida de estudiante de tiempo completo con la de manejar un negocio propio
Los estudiantes tienen que buscar sus propios ingresos, aunque sea en el sector informal. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, en septiembre de 2026 la tasa de informalidad laboral se ubicó en el 55.1 %.

Mercaditos y emprendimientos, negocios que generan independencia
Los negocios por los que ha optado el estudiantado no sólo están dentro de los plantes, también desde casa. Como Aini, estudiante de Sociología Urbana en la UAM Azcapotzalco es propietaria de “Estudio Yolotl” dedicado a la depilación de cejas con hilo. “(…) yo veo como un logro que es mi principal fuente de ingresos. Es pesado en cuanto a la organización de horarios entre clases y citas pero tengo la ventaja de que lo hago desde mi casa que queda cerca de la UAM”.
El tiempo es un valor preciado para quienes estudian una carrera universitaria. Tener un negocio propio les permite la independencia de organizar sus horarios y conseguir ingresos para solventar sus estudios.

Según datos del Centro de Investigación en Política Pública (IMCO) y Dat’s Why, en la Investigación “Costo del tráfico 2026” el traslado promedio al trabajo o escuela en las zonas metropolitanas es de 37 minutos. En vehículo privado el promedio es de 30 minutos, pero en transporte público sube a 42 minutos, lo que equivale a perder unas cinco horas semanales en transporte privado y siete horas en transporte público.

Aunque, todo trabajo implica tiempo que se debe de compaginar con las horas de clase, estudio y el tiempo para su negocio. Cassandra, estudiante de Sociología en la UAM Azcapotzalco tiene su negocio “Joyas RDZZ” a través de redes sociales. “Compagino bien el ser estudiante y mi negocio. Usualmente me dedico los fines de semana a mi negocio porque así entre semana puedo estar concentrada en la escuela.
Para miles de estudiantes, el comercio autónomo dentro y fuera de la Universidad no es solo estadística: es resistencia, es libertad y es la única vía para asegurar su futuro profesional.







