‘A Moverse Barrio’, la iniciativa de Juan Carlos para llevar el arte y la cultura a la zona más alta de GAM
Hoy, Juan Carlos comparte su receta con sus vecinos, sin importar la edad y sin ninguna gratificación económica a cambio.

Juan Carlos Torija y algunas de sus alumnas en Cuautepec Barrio Bajo. Foto: Elizabeth Díaz/Ruido en la Red.
Todos los lunes, miércoles y viernes, Juan Carlos Torija Maldonado, llega motivado a su espacio de trabajo para impartir las clases que forman parte de su proyecto “A Moverse Barrio”, una iniciativa mediante la cual comparte sus conocimientos de danza, música, circo y somática a habitantes de Cuautepec, Barrio Bajo, en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México.
Desde adolescente, se abrazó del arte y pudo conectar con él, descubrirse y formar su identidad. Por ello, hoy comparte su receta con sus vecinos, sin importar la edad. Eso sí, sin ninguna gratificación económica a cambio.
“Me inspira mi labor social, mi compromiso social, no tengo ningún ingreso con esto, lo hago como voluntario porque es mi historia… mi adolescencia fue un momento de mucha confusión para mí y gracias al arte me refugié, me descubrí y considero que si eso me funcionó les puede funcionar a los demás”, sostuvo en entrevista con Ruido en la Red.

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El reto de enseñar montar un espacio cultural en Cuautepec
Cuautepec se ubica en la parte norte de la capital, se caracteriza por su difícil acceso y limitada infraestructura. De acuerdo con el Concejo del Pueblo de Cuautepec, el territorio abarca más de 2 mil hectáreas y hasta 2019 había 500 mil habitantes.
Según el Sistema de Información Cultural, en la Ciudad de México hay 585 Casas y Centros Culturales, de los cuales 72 están en Gustavo A. Madero; sin embargo, en Cuautepec, hay únicamente seis espacios.
“Un reto es conseguir un espacio que se pueda facilitar, que se puedan prestar, por las situaciones del espacio no ha sido posible costear algo, sin embargo, se han hecho vínculos comunitarios sociales para que podamos obtener este espacio como un tipo de trabajo social o voluntariado social”, añadió Juan Carlos Torija.
Así, desde 2017, Juan Carlos ha impartido clases en distintas locaciones, hoy en día logró llegar a acuerdos con la administración del Pilares Benemérito de las Américas, ubicado en la Zona de Conservación Ecológica de Cuautepec. Ha tenido un alcance de alrededor de 150 alumnos y alumnas, actualmente imparte clases de danza popular mexicana, mástil chino, educación del movimiento somático y laboratorio de danza.

Además, desde 2017, A Moverse Barrio suma 20 disciplinas impartidas, entre las que destacan danza tradicional oaxaqueña y contemporánea, cumbia sonidera, clarinete, saxofón soprano, principios básicos de la acrobacia, danza aérea, mástil chino y yoga, por mencionar algunos.
Su proyecto ha llegado a lugares como la Plazuela de Barrio Bajo, la Escuela de Iniciación Artística N.3, el Circo Volador, la Academia de la Danza Mexicana, el Centro Cultural Futurama, la Macroplaza de Iztapalapa y las Islas de Ciudad Universitaria, donde consolidó redes de apoyo y forjó una comunidad.
“Ideas hay muchas, pero ya aterrizarlas y llevarlas a la práctica es un reto. Otro reto que considero importante es que la comunidad se consolida y piden más, y para una persona que lleva esto, me compromete a nutrirme de más cosas, actualizarme, traer cositas frescas”, expresó.
«A Moverse Barrio», un proyecto que genera comunidad
Alumnas de “A Moverse Barrio” coincidieron en que además de aprender técnicas, secuencias y ganar condición física, también se sienten más seguras al estar en un espacio en el que no se sienten presionadas ni juzgados, sino todo lo contrario, encontraron una red de apoyo.
“Luego es frustrante no hacer las cosas, pero ya cuando empieza a ver lo que puede uno hacer te atrapa. Desde que empezó llevo 3 años con él, es muy bien profesor, estamos aquí donde estamos gracias al profesor”, dijo María del Carmen, alumna de mástil chino.
Fabiola Osorio Pablo tiene 33 años y se integró hace tres años a las clases de mástil chino, compartió que esta actividad le ha ayudado a explorar su cuerpo a través del movimiento, conoció nuevas emociones y aprendió a liberar el estrés.
«Creo que he crecido mucho físicamente, tengo más fuerza… esto me ha ayudado para crecer emocionalmente y tener más confianza en mí… En ningún otro lado había visto una actividad así, aquí es muy accesible, pero fuera de esto no lo es», sostuvo.

Cynthia Vega es colaboradora de «A Moverse Barrio», tiene conocimientos circenses, de pole dance y otras actividades que comparte con el alumnado, pero también adquirió conocimientos de las personas del colectivo.
«Cuando el colectivo empezó a hacerse un poco más grande, a veces yo les enseñaba a las chicas ciertas cosas, ellas me enseñaban otras y así fuimos creando como una pequeña comunidad, las chicas son super abiertas, siempre están dispuestas a aprender y es lo chido de esta comunidad que el profesor Juan ha creado», indicó.

Juan Carlos busca seguir consolidando lazos y redes de apoyo en diversos espacios, para impulsar su proyecto interdisciplinario e invitó a la ciudadanía a sumarse a las actividades que imparte.







