¿Quién es Sasha Sokol? El perfil de la cantante que construyó una carrera más allá de Timbiriche
Sasha Sokol construyó una trayectoria de décadas en la música y la televisión mexicana, desde su adolescencia hasta su consolidación como solista.

Sasha Sokol comenzó su carrera artística durante su adolescencia como integrante de Timbiriche. Foto: IG Sasha Sokol
La trayectoria de Sasha Sokol permite mirar más allá de los escenarios y las polémicas que suelen acompañar a las figuras del espectáculo. La cantante mexicana ha sido una de las artistas que marcaron el pop juvenil de los años ochenta, pero su carrera no quedó limitada a una agrupación musical: también exploró la actuación, desarrolló una identidad propia como intérprete y participó en proyectos que la mantuvieron vigente durante distintas generaciones.
Su nombre ha adquirido una dimensión distinta a partir del conflicto que mantiene con Luis de Llano, después de que la artista denunciara públicamente en 2022 la relación que el productor sostuvo con ella cuando era menor de edad. El caso derivó en un proceso judicial por daño moral y en una resolución favorable a la cantante.
Ahora, la circulación de un video relacionado con una supuesta disculpa del exproductor y los reportes sobre su detención han renovado el interés público. Sin embargo, para entender quién es Sasha Sokol también es necesario conocer a la mujer que construyó una carrera propia dentro de una industria que durante décadas estuvo dominada por decisiones masculinas.
Con o sin Timbiriche estaría haciendo lo mismo que ahora: Benny Ibarra

¿Quién es Sasha Sokol, dónde nació y cuántos años tiene?
Sasha Marianne Sokol Cuillery nació el 17 de junio de 1970 en la Ciudad de México. Es hija de la escritora mexicana Beatriz Cuillery y desde pequeña tuvo acercamiento con el mundo artístico.
Su formación y sus primeras experiencias frente a las cámaras y los escenarios ocurrieron cuando todavía era una niña, una circunstancia que marcaría el comienzo de una carrera que se desarrolló durante varias décadas.
En noviembre de 2026 tiene 56 años. Su nombre artístico, Sasha Sokol, quedó asociado inicialmente con una generación de intérpretes juveniles que transformó la música pop en México. No obstante, su recorrido profesional muestra una búsqueda constante de independencia creativa y de nuevas formas de expresión.
Su incorporación a Timbiriche, en 1982, ocurrió cuando tenía apenas 12 años. En aquella época, la industria del entretenimiento ofrecía pocas oportunidades para que los artistas infantiles construyeran una carrera con autonomía, pues gran parte de sus decisiones dependían de productores, representantes y adultos responsables de sus proyectos.
Esa experiencia temprana forma parte de la historia de una intérprete que, con el paso del tiempo, desarrolló una voz propia y una presencia artística que trascendió el fenómeno juvenil.
Timbiriche, la serie: fecha de estreno, capítulos y dónde ver GRATIS el primer episodio
Sasha Sokol y Timbiriche: la agrupación que marcó sus primeros años de carrera
En 1982, Sasha se convirtió en una de las integrantes de Timbiriche, agrupación que nació como una propuesta musical infantil y que terminó por convertirse en uno de los fenómenos juveniles más importantes de México.
Con apenas 12 años, compartió escenario con Benny Ibarra, Diego Schoening, Mariana Garza, Alix Bauer y Paulina Rubio, entre otros integrantes de las primeras generaciones.
Su participación no se limitó a interpretar canciones. El proyecto también implicó presentaciones en vivo, grabaciones discográficas y una exposición mediática que convirtió a sus integrantes en referentes de la cultura popular. Durante los seis años que permaneció en el grupo, Sasha participó en siete producciones musicales y formó parte de una etapa que dejó canciones reconocibles para varias generaciones.
Uno de los proyectos que amplió su experiencia artística fue Vaselina, la adaptación mexicana del musical Grease, donde interpretó a Sandy. La puesta en escena le permitió explorar sus capacidades como actriz y cantante, además de demostrar que podía desenvolverse en un escenario teatral.
En 1986 decidió separarse de Timbiriche para buscar un camino profesional independiente. La determinación significó dejar atrás una plataforma que le había dado popularidad desde la infancia y asumir el reto de construir una identidad musical sin depender del nombre de la agrupación.
Antes de regresar a México con nuevos proyectos, se trasladó a Boston, Estados Unidos, donde continuó su preparación artística en Walnut Hill School for the Arts. Aquella etapa representó una transición entre la adolescente que había conquistado al público con Timbiriche y la intérprete que comenzaría a tomar decisiones sobre su propio repertorio.
Timbiriche: cuando el abuso se convierte en entretenimiento

Sasha Sokol, más allá de Timbiriche: su carrera como solista
En 1987, Sasha presentó su primer álbum como solista, titulado Sasha. El lanzamiento marcó el inicio de una etapa en la que buscó distanciarse de la imagen juvenil que había construido con Timbiriche.
El material tuvo una respuesta comercial importante y consiguió certificaciones discográficas que respaldaron su llegada como una de las voces femeninas del pop mexicano.
Posteriormente publicó Trampas de luz, en 1989, y Siento, en 1991. En esos trabajos continuó desarrollando un sonido propio, con canciones que exploraban distintas vertientes del pop y que le permitieron mantener presencia en la radio y los escenarios.
En 1992 lanzó otro álbum bajo el título Sasha, mientras que en 1997 presentó 11:11, una producción que representó una evolución musical. En este disco colaboró con artistas como Julieta Venegas, Nacho Mañó y Jorge Reyes, incorporando otras sonoridades y una propuesta más personal.
Su discografía también incluye Por un amor (2004), un acercamiento a la música mexicana; Tiempo amarillo (2010), y Yo soy (2020). Cada producción mostró una faceta distinta de una cantante que no se mantuvo atada a una sola fórmula comercial.
Otro capítulo importante llegó en 2012, cuando se reunió con Benny Ibarra y Erik Rubín para formar el proyecto Sasha, Benny y Erik. Los tres artistas retomaron sus respectivas trayectorias y presentaron Primera fila, un álbum en el que reinterpretaron canciones de sus carreras y sumaron nuevos temas.
El proyecto tuvo una importante respuesta del público y se extendió con presentaciones en distintos escenarios. En 2014 publicaron Vuelta al sol, consolidando una colaboración que recuperó la conexión artística entre tres figuras surgidas de Timbiriche.
La carrera de Sasha también estuvo marcada por reuniones con sus antiguos compañeros, particularmente durante los aniversarios de la agrupación. Sin embargo, su recorrido individual demuestra que su identidad musical no dependió exclusivamente de la nostalgia por aquella primera generación.
Sasha Sokol en la televisión: telenovelas, cine y teatro
La actuación fue otra de las disciplinas que Sasha exploró desde sus primeros años en el entretenimiento. Su formación en el Centro de Educación Artística de Televisa le permitió acercarse a la interpretación y participar en proyectos que ampliaron su presencia más allá de la música.
Uno de sus primeros trabajos televisivos fue Tres generaciones, producción en la que compartió créditos con figuras como Angélica María y Carmen Montejo.
Posteriormente llegó uno de los papeles más recordados de su carrera como actriz: Jessica Lascuráin en Alcanzar una estrella II, telenovela de 1991 que también contó con la participación de Eduardo Capetillo y Mariana Garza.
En 1995 participó en El premio mayor, donde interpretó a Rosario Domínguez. Cuatro años después formó parte de La vida en el espejo, producción en la que dio vida a Gabriela Muñoz y compartió créditos con Rebecca Jones y Gonzalo Vega.
En 2002 apareció en El país de las mujeres, donde interpretó a Ana Romero. Ese mismo periodo también le permitió explorar otros formatos televisivos y participar en producciones distintas a las telenovelas.
En 2005 se integró a Big Brother VIP México, reality show en el que mostró una faceta más cercana a su personalidad fuera de los escenarios. Su participación terminó con su victoria en el programa, una experiencia que la acercó a una audiencia diferente de la que seguía su carrera musical.
También participó como jueza en Buscando a Timbiriche: La Nueva Banda, programa de 2007 que buscaba encontrar nuevos talentos para integrar una agrupación inspirada en el concepto original. Años después condujo proyectos como Ópera Prima en Movimiento y Ópera Prima La Banda, relacionados con la formación y difusión de nuevos intérpretes.
En el cine, Sasha participó en Ámbar, película dirigida por Luis Estrada, en la que interpretó a Angélica. También formó parte de proyectos audiovisuales como el cortometraje Sin ton ni Sonia y el documental Timbiriche: La misma piedra, relacionado con la historia de la agrupación.
Su experiencia teatral tampoco quedó limitada a Vaselina. Participó en montajes como La flauta mágica, donde tuvo una intervención como narradora, y en obras de Federico García Lorca, entre ellas Yerma y La casa de Bernarda Alba, además de Bodas de sangre. Estos trabajos muestran una faceta menos conocida de su preparación y sus intereses artísticos.
Así, Sasha Sokol construyó una trayectoria que atraviesa música, televisión, cine y teatro. Su historia profesional no puede reducirse a su paso por Timbiriche ni al conflicto judicial que mantiene con Luis de Llano. También es la historia de una mujer que, desde muy joven, tuvo que abrirse camino en una industria exigente y que, con los años, ha utilizado su voz para defender su dignidad y cuestionar las relaciones de poder dentro del espectáculo.







